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Dekar
Sannin
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Naraku ~ Sellos +3

el Vie Jul 13, 2012 5:20 pm
Aunque había pasado un par de semanas desde su última llegada hasta la aldea tras una larga estadía como espía en las tierras de Amegakure no Sato el joven Aburame no se acostumbraba a la idea de su estadía permanente en la aldea de Kirigakure, el que se suponía su hogar, sabia que los ancianos Anbu estaban tras algo tras ese cambio tan radical en su posición respecto a su utilización como herramienta de la aldea y aunque no lograba vislumbrar lo que planeaban no les daría la oportunidad de hacer el primer movimiento. Dejando de lado el tema de su cambio de función y aparente alejamiento de las fuerzas especiales rama espionaje de la aldea, Naraku se alegraba de tener algo de tiempo para sí mismo, era difícil conseguir tiempo y especialmente lugares para entrenar a gusto cuando se estaba en misión de infiltración por lo que por lo menos le serviría para pulir un poco sus habilidades. Fue por este motivo que se encamino hasta el monte Myobokuzan para comenzar sus entrenamientos, siempre había sido su lugar favorito del pais del agua por lo que haría de un perfecto lugar para practicar, su ambiente natural y gran calma eran exactamente lo que necesitaba.


(9.5)
Aunque su primera intención había sido el llevar libros y estudiar un poco, la verdad que eso era algo que podía hacer en otra instancia, era el momento para convertir habilidades medias en ases bajo la manga y mejorar su debilidades, decidió que lo mejor que podía hacer era practicar sellos, al final la velocidad con que se ejecutan pueden dar la ventaja en una "situación" y pueden implicar la vida o la muerte de un shinobi en un ataque sorpresa, la verdad consideraba que su destreza en sellos era aceptable y su conocimientos teóricos impecables, pero lo ideal seria que ambos fueran perfectos, era por eso que busco refugio en ese apacible lugar para comenzar su entrenamiento. Antes de salir de la aldea había aprovechado de pasar a la biblioteca ninja a buscar tomos sobre sellos, aunque sabía ese era su fuerte respecto al uso de sellos nunca estaba demás algo de apoyo teórico, ademas que era temprano y corría una agradable brisa cálida en el monte Myobokuzan, el clima era templado y había un rocío delgado que cubría todo el paraje, un ambiente ideal para buscar un buen árbol y sentarse sobre sus ramas para leer un poco. A Naraku le encantaba leer, era una de las cosas que siempre le habían fascinado pues podía vivir otras vidas a través de ellos, sumergirse en mundos mágicos que lo alejaban de la realidad de ser un espía aunque fuese por escasos minutos, era algo que afortunadamente no debía ocultar, al contrario, le permitían fundirse con el ambiente y desarrollar mejor su trabajo de pasar desapercibido. Fue por eso que decidió partir por eso, afortunadamente el monte Myobokuzan estaba lleno de árboles que cumplían esas características, sin embargo prefirió subir por lo menos hasta mitad de camino hasta la cima de la primera de las colinas, pues quería tener buena visibilidad, tanto para estar atento ante la llegada de intrusos como para tener una buena vista del paisaje. Caminó alrededor de cuarenta y cinco minutos hasta que encontró el lugar ideal, un enorme arbol de intrincadas y gruesas ramas, de un par de saltos llegó hasta una de las ramas más altos, tal y como había imaginado la vista era espectacular, hacían años que no admirara dicho paisaje pues sus viajes a otras aldeas habían empezado a temprana edad y solían tener una larga duración, su última estadía en Amegakure había durado más de cuatro años.


(9.5+19 = 28.5)
"Sellos ninjas avanzados tercera edición", "posiciones de manos", "como mejorar su rapidez de sellos en cinco fáciles pasos" "notas de superación ninja por el tercer Mizukage" "flujos de chakra y su aplicación en el ninjutsu" Esos eran los libros que Naraku encontró relacionados al tema en la biblioteca de Kirigakure y que no había leído, algunos de los títulos no eran muy llamativos, especialmente el de "como mejorar su rapidez de sellos en cinco fáciles pasos" y aunque estaba el dicho de "no juzgues un libro por su portada" tenia cierta reticencia por ese, pero no perdía nada con leerlo, quizás podía encontrar algo útil entre esas polvorientas páginas. Los ojos de Naraku Aburame empezaron a devorar las páginas de aquellos tomos una por una con gran velocidad mientras su memoria eidética registraba lo que captaban sus ojos en su registro interno, Naraku poseía la mal llamada memoria fotográfica por lo que podía recordar cada detalle de algo a lo que solo había echado un rápido vistazo, es por eso que el obtener libros nuevos de temas ninjas incrementaban notablemente su desarrollo pues nunca olvidaba detalle de su contenido. Las hojas pasaron y pasaron y así lo hicieron los libros, en menos de dos horas Naraku había leído y memorizado más de cinco mil páginas de nueva teoría cuya mente archivo en sus neuronas dejándolas disponible para cuando la necesitara. Aunque lo había leído y memorizado la verdad era que Naraku prefería darse un tiempo después de eso para asimilar y debatir consigo mismo lo leído, pues leer y comprender eran dos cosas completamente diferentes, tenia los conocimientos pero debía buscar la forma más eficiente de aplicarlos, discriminando entre la útil y lo que era información superflua o repetida. Tardo aproximadamente treinta minutos en hacer eso, había descubierto muchos datos nuevos, más de los que había pensado posible con tan pocos libros, "notas de superación ninja por el tercer Mizukage" y "flujos de chakra y su aplicación en el ninjutsu" le habían aportado verdaderas metodologías de entrenamiento completamente diferentes a lo que hubiese practicado en el pasado, cambiaban el paradigma personal respecto a la utilización de sellos pues los ponían como la manifestación de un proceso interno que parte en los centros de chi y no solo como posturas a memorizar para utilizar ninjutsus o genjutsus. Una vez su cabeza llena de teoría había logrado organizar lo nuevos datos salto del cómodo árbol agradeciéndole con un gesto el haberle albergado, pero ya era hora de empezar la parte práctica del entrenamiento.


(9.5+19+20.5 = 49)
Lo que Naraku debía lograr era cambiar su forma de hacer sellos de manera bastante radical, esto no era cosa de hacer los sellos de manera más rápida, debía lograr que su chakra reaccionara de mejor manera y con mayor fluidez ante los sellos, el "sello" debería partir desde el pensamiento hasta sus manos y no solo desde las manos, era algo difícil de comprender de buenas a primeras pero gracias a la información obtenida de los libros Naraku estaba listo para practicarlo. Decidió que la mejor forma de llegar a eso era mediante la meditación, lo mejor en su situación era encontrar un lugar adecuado para entrenar mentalmente y afortunadamente sabia el lugar ideal para eso. Emprendió rumbo entonces hasta la nueva posición de entrenamiento, de haber sabido que necesitaría meditar para la ejecución de sellos habría partido su entrenamiento en ese lugar pues no era de los que les gustara perder tiempo por las puras, pero la situación había cambiado durante el camino y no había nada que pudiera hacer al respecto y aunque encima de ese árbol seria un lugar bueno para meditar necesitaba el mejor del que pudiera disponer pues quería aprender adecuadamente las nuevas técnicas y metodologías para mejorar el uso de sellos, algo esencial en el mundo ninja. Bordeó la primera colina a paso firme y aunque quería seguir admirando el paisaje apresuro el paso pues ya tendría tiempo para eso, su destino era una cascada que se formaba entre la primera y segunda colina del monte myobokuzan, era bien sabido que las cascadas eran un gran lugar para entrenar mentalmente y aunque había leido cientos de relatos que lo avalaban no estaba cien por ciento seguro del motivo, quizás la estimulación del agua sobre los centros de chakra, el dolor constante que causa esa exposición o quizás solo era una costumbre, de igual forma lo mejor era seguir las indicaciones ancestrales, tantos sabios antiguos que habían seguido entrenamientos así no podían estar equivocados. El camino fue más largo de lo presupuestado pues había subido a una altura considerable de la primera colina, pero por fin divisaba la ladera que conectaba a la segunda colina y ya se escuchaba el romper del agua contra el roquerio que formaba la cascada, una vez poso sus ojos sobre ella comprobo que era el lugar ideal para la segunda parte de su entrenamiento, Naraku esbozo una sonrisa que fue oculta por su capucha de babuino blanco.


(9.5+19+20.5+19.3 = 68.3)
Aunque estuvo tentado a hacer la meditación bajo la cascada con su capucha puesta, pues era en extremo resistente y el agua no le haría nada, decidió que eso iba en contra del ideal de entrenamiento por lo que hizo algo que rara vez el joven Aburame había hecho, sacarse la capucha. Dejándola delicadamente a un lado de la corriente Naraku se preparo mental y físicamente para lo que venia, era el momento de poner en practica todo lo que había leído. Naraku dio un par de pasos hasta que sus pies tocaron el agua, estaba en extremo fría lo que provoco un hormigueo generalizado en todo su cuerpo, no le molestaba el frío, lo encontraba placentero, el agua estaba realmente deliciosa por lo que se encamino hasta las rocas bajo la cascada, una vez encontró una lo suficientemente plana tomo posición de buda bajo la cascada y comenzó a practicar lo que había leído, concentro mentalmente su flujo de chakra imaginando una fuente que salia desde el centro de su pecho, empezó a visualizar que dicha fuente ya no expandía la energía vital de manera aleatoria a todo el sector de su cuerpo, en cambio la energía se dirigía hacia los canales rumbo a ambas extremidades, pasando por los hombros y la zona del omóplato para luego pasar por los brazos en su zona externa, siguiendo la zona del radio, por último llego hasta las manos, ampliándose por las palmas hasta llegar a cada uno de los dedos. Espiro y volvió a repetir aquel flujo, una y otra vez, hasta que saliera natural, debía acostumbrar su cuerpo a aquel flujo hasta que llegara a hacerlo de forma natural, era cierto que las posiciones de manos hacían el trabajo de extraer el chakra pero según el mizukage esta clase de entrenamiento mejoraba la efectividad y velocidad con la que esto se lograba, no era como si al final se pudiera ejecutar el jutsu sin la necesidad de sellos de manos, este era solo un proceso por el medio del cual se mejoraba ese proceso. Naraku estuvo alrededor de dos horas bajo aquella cascada cuando por fin sintió que estaba listo y había logrado aquella naturalidad en el flujo que describían los escritos. Se levanto de la cascada, al salir hizo unos movimientos de estiramiento, sus huesos sonaron al unisono, la presión era fuerte y ahora su cuerpo le reclamaba. Pese a todo estaba bien por lo que fue hasta la orilla a secarse y volvió a ponerse su capucha de babuino blanco.


(9.5+19+20.5+19.3+18.7 = 87)
Tras secarse, hizo unos ejercicios para entrar en calor, tener problemas de hipotermia era lo último que necesitaba en aquellos momentos, especialmente cuando por fin comenzaría la tercera y última etapa de su entrenamiento, por fin podía vislumbrar el final de aquel entrenamiento, la segunda etapa le había cansado bastante por lo que decidió hacer un breve descanso para comer algo antes de proseguir. Saco de su mochila su obento que había preparado y una de sus dos botellas con agua mineral, era algo extraño sabiendo que en ese lugar podía obtener agua pura a granel, sin embargo a Naraku le gustaba estar siempre preparado para eventualidades, por lo que tener agua envasada siempre a mano era un "siempre" en su manual. Bebió un tercio de la primera botella de un trago, luego se calmo y la dejo a un lado mientras empezaba a comer, habia hecho arroz al curry con cubitos de pescado (salmón y reineta) cubierta con cilantro y salsa de champiñones, también había traído un trozo de torta de chocolate como postre. Naraku empezó a deleitarse con su comida frente a ese hermoso paisaje. Cada bocado era un deleite, la verdad era que la cocina era una de sus especialidades, no le agradaba jactarse (pues no le gustaba hablar mucho ni tampoco tenia con quien aparte de Kagura) pero pese a eso su sentimiento de autocomplacencia estaba al máximo. Una vez terminado su almuerzo ataco la torta de chocolate, pese a su fria personalidad le encantaban los dulces, lo encontraba algo irónico dado que hubiese esperado que con el tiempo los odiaria, pero la verdad era que al pasar de los años solo se incrementaba su afición por los postres azucarados, no le gustaba la gente se enterara de esto, no por que dicho gusto fuese una suerte de debilidad, pero no le gustaba que la gente se enterara de sus preferencias, era una base para ser un espía, nadie puede llegar a conocerte, no en realidad. Una vez acabado el postre lavo sus utensilios en el río y los guardo meticulosamente en su maleta. Ahora si estaba listo para retomar su entrenamiento, la fase final de este entrenamiento, la fase practica donde debía combinar lo entrenado en la fase dos con movimientos reales shinobis, esto no seria fácil.


(9.5+19+20.5+19.3+18.7 = 104.5)
Tal y como decía el libro al hacer sellos noto una diferencia sustancial en la concentración de chakra que lograba acumular, era más rápido y más intenso, de todas maneras debería practicar para mejorar la velocidad con la que movía sus manos pues eso igual influía, ademas debía considerar que la extracción de chakra mediante los sellos había mejorado considerablemente así que debía acostumbrar a su cuerpo a este cambio. Fue por esto que una y otra vez empezó a hacer sellos, de todos los jutsus que conocía (gracias a su memoria eidética podía hacerlos por orden de tipo, alfabético, por cantidad de palabras, la división que cruzara por su mente) Con el pasar de los minutos su cuerpo de acostumbraba, sus dedos reaccionaban con mayor eficiencia ante los sellos que pensaba, estaba seguro de que su mejora en la creación de sellos con las manos había sido radical, pero siguió entrenando y así lo haría hasta que se cansara del todo, fue asi como los minutos se transformaron en horas, Naraku había hecho todos los sellos de todos los jutsus que conocia por lo menos diez veces, sus manos empezaban a sentir cosquilleo y estos se transformaron en entumecimiento, fue cuando supo que era suficiente entrenamiento por aquel dia, calculaba que su capacidad de sellos se había incrementado en por lo menos un cincuenta por ciento, era un cambio radical para algo tan esencial como los sellos, esta nueva capacidad le seria muy util a la hora de misiones o batallas, no podía sentirse más satisfecho consigo mismo pues habia dado su maximo para mejorar dicha habilidad.


(9.5+19+20.5+19.3+18.7+12.5 = 117)
El Aburame tras acabar su entrenamiento decidió darse unos quince minutos de relajo para descansar y admirar el hermoso paisaje que el monte Myobokuzan podía ofrecer, el único lugar dentro del país del agua que le traía recuerdos gratos. Naraku preparo sus cosas y emprendió rumbo a la aldea de Kirigakure no Sato, había sido suficiente entrenamiento para una sola mañana, una exitosa y fructífera mañana. Fue así como dejó atrás los paisajes del monte estando seguro de que mas temprano que tarde volvería a el para disfrutar de su paz y serenidad.


(9.5+19+20.5+19.3+18.7+12.5+4.5 = 121.5)
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